jueves, 16 de marzo de 2017

Actualidad ganadera en Patagonia

En este comienzo de 2017 si se hace un análisis general de la ganadería extensiva en esta región, se debe puntualizar en algunos aspectos claves que están influyendo de forma directa y/o indirecta el crecimiento y desarrollo de esta actividad en nuestra zona.
Uno de los puntos importantes que afecta a toda la región en mayor o menor medida es el abigeato, los robos de ganado siguen siendo un gran problema difícil de combatir organizadamente.
Otro problema es el manejo y control del guanaco, esta especie se ha convertido en una plaga principalmente en la provincia de Santa Cruz, esta situación provoca una directa competencia por los recursos agua y forraje con el ovino. Se necesita ejecutar lo antes posible un plan de explotación y comercialización de la fibra y la carne del guanaco.
El deficiente control de predadores en la región también es un punto clave que dificulta la recuperación del stock ganadero, la incorporación de tecnologías que existen en la actualidad para este problema son de gran ayuda en los establecimientos patagónicos.
La situación climática de sequía sigue persistiendo en grandes zonas, por esto se continúa dificultando repoblar de hacienda gran cantidad de establecimientos. El manejo ovino tiene que ser muy eficiente para lograr aceptables índices reproductivos.
La capacitación de los productores en nuevas tecnologías disponibles de manejo animal para lograr una mejor rentabilidad de su campo debe ser constante y de fácil acceso.
La presión tributaria sobre el campo el gobierno nacional actual la ha disminuido, pero todavía sigue siendo alta. Impuesto a las ganancias, Impuestos bancarios, Impuesto inmobiliario rural, Impuesto a los ingresos brutos, Impuesto de sellos, etc.
El valor monetario del producto lana en general en el mercado mundial hoy es aceptablemente bueno, siempre dependiendo de su calidad. Por diferentes cuestiones se ha transformado en un producto con un nicho comercial bastante acotado y de “elite”. Hay que aprovechar esta oportunidad que nos presenta el mercado, en Patagonia, en su mayoría, se producen lanas finas de excelente calidad.
Ley ovina es una herramienta buena y disponible, de fácil acceso a créditos para productores, a mi criterio de lenta ejecución, pero es un instrumento valioso a veces poco utilizado por el ganadero ovino.
La carne ovina se encuentra en una situación de un estancado consumo interno ya hace varios años, y la exportación de este producto ha disminuido. No solo hay cuestiones de baja productividad sino también falta de estrategias de marketing.
Todas estas cuestiones mencionadas requieren de un trabajo en conjunto tanto del sector privado como el sector público, de nada sirve tomar iniciativas de desarrollo productivo si no se cuenta con el apoyo de alguna de las partes intervinientes.      

  

miércoles, 15 de febrero de 2017

Manejo de mallines

Los mallines son zonas bajas con alta humedad, específicas y características de la región patagónica, particularmente reciben agua subterránea por ser suelos cercanos a la napa freática, y también agua superficial. Por estas particularidades tienen una muy buena productividad de pasto en comparación con la estepa.
Los mallines se pueden denominar “dulces” o salinos, siendo los primeros de mayor productividad y calidad forrajera. Los mallines dulces bien manejados pueden llegar a tener una productividad de 4.000 kilos de materia seca por hectárea por año.
La degradación de los mallines en Patagonia está sujeta principalmente al sobrepastoreo, es recomendable planificar con antelación algunas pautas de manejo para no provocar una disminución de la productividad y calidad de este recurso tan importante en esta región.
Para ejecutar un plan de pastoreo primero se debe determinar mediante una apreciación visual el estado general del mallín y sus especies predominantes, su grado de deterioro o no. Luego es de importancia determinar su productividad, mediante la toma de muestras de pasto por corte y posterior secado, para poder establecer la carga animal adecuada. Los mallines dulces pueden llegar a tener una carga entre 9 y 15 UGOS por hectárea. 
Se recomienda realizar pastoreos en primavera y verano, aproximadamente 150 días a partir del mes de noviembre. Para el correcto y simple uso del mallín se aconseja delimitar la superficie con alambrado. 
Por último, la alternativa de realizar una intersiembra con agropiro alargado ha mostrado buenos resultados, esta especie forrajera se adapta bien a las condiciones de salinidad que a veces presentan estos sitios, hay que tener el cuidado de no dejar que se produzca el encañado del agropiro porque esto dificulta el pastoreo ovino.                 


jueves, 19 de enero de 2017

Revisación clínica de carneros

El control de todos los carneros se debe hacer en pre-servicio, aproximadamente treinta días antes del servicio otoñal. En la inspección se tendrá que descartar los animales que no se encuentren en condiciones adecuadas para afrontar el servicio.
Para hacer una correcta revisación de un carnero, el animal debe colocarse sentado sobre sus cuartos posteriores. En primera instancia corresponde hacer una observación general del animal, es importante realizar una revisión de la situación en la que se encuentra la vista del animal, se pueden detectar lesiones de ojos como “nubes” producto de secuelas de una queratoconjuntivitis.
El paso a seguir es efectuar el boqueo del animal, se pueden detectar animales con imperfecciones mandibulares, que van a ocasionar dificultades para que ese animal se alimente correctamente. El otro aspecto a tener en cuenta es el grado de desgaste dentario, se deben descartar carneros con “poco diente”.
Luego se prosigue a realizar una palpación de los ganglios linfáticos superficiales de arriba hacia abajo, se pueden detectar alteraciones como un aumento de tamaño o una consistencia inadecuada.
Posteriormente se toma la bolsa escrotal, se palpan los testículos y el epidídimo, se verifica el tamaño, forma, temperatura, simetría, color y si existe alguna lesión. A continuación se extrae el pene de la cavidad prepucial, se verifica que no exista ninguna lesión o algún grado de infantilismo, se evalúa el fácil desplazamiento del pene hacia afuera y hacia dentro de la cavidad prepucial.
Corresponde realizar una extracción de sangre y una muestra de semen para efectuar los análisis de laboratorio adecuados, para asegurarse de que el animal esté libre de enfermedades.
Finalmente, la determinación de la condición corporal para un buen servicio y la revisación de los aplomos para una correcta monta, es de gran importancia para no llevarse decepciones al momento de saber los índices de preñez de la majada.        


martes, 22 de noviembre de 2016

Sistemas intensivos de cría ovina

Si nos referimos a los sistemas de producción de cría ovina a pequeña escala en Patagonia, hay que ubicarse geográficamente por lo general en los valles irrigados, en explotaciones ganaderas o mixtas de pequeños y medianos productores familiares.
Como ventajas de la cría ovina intensiva se puede hacer mención a la relativamente baja inversión (en comparación con otras actividades) para comenzar con este tipo de producción, permite diversificar la producción de los establecimientos, facilita tener un mayor control de los animales, preponderando el bienestar animal, detectando trastornos sanitarios y/o nutricionales rápidamente.
Esta actividad tiene como producto principal la producción de corderos y como objetivo producir la mayor cantidad de kilos de carne posible por unidad de superficie. Para que estos sistemas cumplan con los fines mencionados, se debe buscar siempre la eficiencia productiva. 
Es importante tener pasturas implantadas de buena calidad y cubrir los requerimientos nutricionales de la oveja en determinados periodos críticos con concentrados energéticos. En lo posible, la selección de razas proliferas para este tipo de sistemas intensivos es un punto a considerar, buscar precocidad sexual, partos múltiples, buena aptitud materna y ciclos biológicos cortos.
En estos sistemas productivos pastoriles, el manejo nutricional es primordial para minimizar los costos de alimentación, los alimentos concentrados deben ser parte de la dieta en forma estratégica. Suplementar en pre-servicio, en la última etapa de la gestación y al principio de la lactancia demuestra positivos y significativos cambios en los índices reproductivos y productivos de las majadas, así también como suplementar para disminuir las pérdidas de peso invernal.
Por último, la posibilidad de tener un trato más individual con las ovejas, como se mencionó antes, nos permite la detección temprana de problemas sanitarios o nutricionales, menor cantidad de muertes perinatales y un mayor control de predadores.   


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Calidad de los forrajes conservados

En las distintas producciones ganaderas, los forrajes conservados son de gran importancia para la planificación nutricional de estas explotaciones. Se utilizan en condiciones climáticas desfavorables (sequías, anegamientos, etc.) o pueden ser parte de dietas en sistemas intensivos de producción de carne. Si consideramos que la calidad del heno confeccionado nunca será mayor a la del material que le dio origen, es necesario realizar el proceso de henificación a partir de una pastura de calidad.
Algunas pautas a tener en cuenta en la henificación:
Luego de determinar la proporción de cada especie en la pastura, para lograr un heno de alta calidad de materia seca se debe privilegiar el momento de corte de la especie predominante en dicha pastura. El stand general de plantas va a condicionar la productividad (kg MS/ha) de la pastura, la densidad de las mismas tiene que ser óptima para favorecer el proceso de henificación. 
El control de malezas en el lote de la pastura es primordial para lograr heno de buena calidad, además la existencia de malezas condiciona la permanencia de la pastura por la competencia por nutrientes, agua y luz. El control de plagas y enfermedades también debe ser prioritario, si no es tenido en cuenta se ve comprometida la proporción de hojas de las plantas, la mayor concentración de nutrientes se encuentra en las hojas.
El estadio fenológico de la pastura al momento del corte va a condicionar la calidad del heno, si se quiere tener una buena digestibilidad y concentración de proteínas se debe efectuar el corte anticipado a la floración, si se quiere lograr cantidad de forraje el corte de la pastura se ejecuta en estadios fenológicos más avanzados.
Por último, hay pérdidas de calidad del forraje henificado que son derivadas de la maquinaria utilizada en el proceso de confección de los rollos o fardos. Pérdidas de hoja por el tipo de corte y/o el momento de corte de la pastura son frecuentes. El proceso de acondicionado del forraje, el rastrillado, el enrollado o enfardado y el almacenaje también deben ser tenidos en cuenta si queremos calidad de forraje.

Si se quiere realizar una evaluación organoléptica del heno se pueden tener en cuenta características como el estado de madurez del forraje confeccionado, visualizar o no la presencia de hojas y botones florales nos puede dar un parámetro de la calidad del rollo. Asimismo la presencia de malezas, piedras y tierra pueden ser perjudiciales para la ingesta animal. Un buen heno no debe tener mal olor (producto de fermentaciones indeseables) ni desarrollo fúngico visible, tampoco un color que no sea un verde brillante. Procesos de enfardado con alta humedad y temperaturas de almacenaje inadecuadas son causantes de estas características.