miércoles, 30 de mayo de 2018

La apertura del mercado asiático visto desde la Patagonia


En el transcurso de este año se iniciaron tratativas y diversos acuerdos para la exportación de carne bovina y ovina a China y Japón desde la región patagónica. Este avance de negociaciones avizora una excelente e imperdible oportunidad para nuestra zona. Estos países asiáticos están interesados en la carne de origen patagónico por el estatus sanitario, la Patagonia es libre de fiebre aftosa sin vacunación.
Las provincias argentinas que cuentan con esta característica ganadera son las que se sitúan al sur de la barrera sanitaria del Río Colorado. Estas son Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Pero asimismo, desde mi punto de vista, no se puede abordar el tema de una forma muy general, porque las provincias patagónicas se encuentran en distintas situaciones productivas actualmente.
La provincia que se encuentra con las negociaciones más avanzadas hoy por hoy para exportar es Río Negro. Tiene un stock bovino considerable y en crecimiento para esta operatoria, hay que tener en cuenta que la oferta exportable debe persistir en el tiempo, de poco servirá si el volumen de carne es muy discontinuo.
A comienzos de este año directivos de empresas japonesas importadoras de alimentos visitaron las instalaciones del frigorífico Fridevi, en las afueras de la localidad de Viedma. Esta planta faena aproximadamente 6.000 bovinos al mes producidos en establecimientos ganaderos libres de aftosa sin vacunación.
En referencia a la provincia de Chubut, que posee la mayor cantidad de existencias ovinas en nuestro país, la situación es, por lo pronto, más compleja para abastecer a estos mercados con carne ovina. Años de sucesivas sequías en zonas ganaderas han mermado fuertemente los stocks ovinos, bajas señaladas y baja reposición de hembras. Primero es necesario apuntar a consolidar los sistemas productivos, tratar de recuperar el número de existencias más rápidamente es un gran desafío.
En Chubut solo el frigorífico Hermoso ubicado en la localidad de Comodoro Rivadavia tiene habilitación para exportar carne, las demás plantas de faena en la provincia la mayoría no poseen las instalaciones acordes para esta operatoria y otras firmas de la industria cárnica no se han interesado en el cumplimiento de trámites de las normas exportadoras.
Con respecto a Santa Cruz, esta provincia actualmente exporta aproximadamente 1.500 toneladas de carne ovina al año, con destino a países de la Unión Europea, Medio Oriente y Brasil. Aumentar este saldo exportable en el mediano plazo para entrar en el mercado asiático se presenta como un reto alcanzable por la estructura de las majadas santacruceñas.
Como comentario final, se presenta una ocasión inmejorable para aprovechar la apertura de estos mercados, pero también hay que ser realistas y tener en cuenta que esto no solo depende de las buenas intenciones de negociaciones económicas entre las partes intervinientes, sino además va a depender de lo eficiente que sean nuestros sistemas productivos ganaderos patagónicos.      



jueves, 15 de marzo de 2018

Conceptos sobre el alambrado eléctrico

Si se quiere realizar una correcta y eficiente utilización de los recursos forrajeros disponibles debemos pensar en la implementación del alambre eléctrico. Si se necesita determinar cuánto de la pastura se debe destinar a cada animal es primordial utilizar esta herramienta de manejo del pastoreo. En pastoreos intensivos o extensivos para lograr mayor cantidad de kilos por hectárea, el alambre eléctrico nos va a ayudar a ser más eficientes en nuestra producción ganadera.
Cuando se refiere a un alambrado eléctrico hay que tener en cuenta que éste forma una barrera psicológica para el comportamiento diario del animal y no una barrera física como lo es un alambrado convencional. 
Un equipo común de alambrado eléctrico se alimenta de energía eléctrica (12 voltios, corriente de red de 220 voltios) y ésta corriente es convertida en un pulso eléctrico de muy alto voltaje (aprox. 5000 voltios).
La cantidad de alambres y la altura de cada uno va a depender del tipo de animal que se quiera controlar con el eléctrico. Si nos referimos a bovinos, dentro de éstos la categoría terneros se recomienda utilizar un solo alambre a una altura aproximada de 55 cm. Para controlar hacienda bovina adulta (novillos o vacas) la altura del alambre debe ser de aproximadamente 70 cm. Para vacas con cría un correcto control se logra con dos alambres a 35 y 70 cm.
En ovinos, muchas veces se ha escuchado decir “el eléctrico para ovejas no sirve”, o “la oveja por la lana no recibe la descarga”. Lo primero que hay que tener en cuenta es no aplicar el mismo funcionamiento del equipo como para bovinos. La lana es bastante aislante por eso se requiere un voltaje mayor para controlar un ovino, para un ovino se debe aplicar por lo menos 4000 voltios.
Para controlar un grupo de ovejas de tamaño uniforme hacen falta dos alambres a 30 y 60 cm. Para controlar un grupo de ovejas con cría van a hacer falta tres alambres a 20, 40 y 60 cm del suelo.
La hacienda tanto bovina como ovina va a necesitar un periodo de acostumbramiento al alambrado eléctrico, pero no requiere de mucho tiempo si el alambrado eléctrico esta correctamente instalado.
La instalación, la construcción, el diseño y los elementos a utilizar van a depender de la especie y categoría animal, de la superficie a alambrar, del terreno y las características del suelo y vegetación.     


       
   

martes, 9 de enero de 2018

Precipitaciones año 2017 en el VIRCh

Estos datos de precipitaciones mensuales del año 2017, fueron tomados personalmente en la chacra número 163 de la zona rural de Bryn Gwyn en la Localidad de Gaiman, en el Valle Inferior del Río Chubut.